La Psicología como ciencia posee la capacidad, a través de su discurso, en base de un atribuido saber, de influir de manera determinante sobre la vida un paciente, esto debido a que independientemente del grado de objetividad que le entregue a su disciplina, se connota como bueno y válido lo dicho, por lo tanto el rol del psicólogo siempre estará enlazado a la ética, ya que muchos de sus juicios se basan en principios valorativos.